martes, 15 de octubre de 2019

Qué lejos quedas, Mar






Mientras dormía me ha crecido una música de fondo

Era la voz de mi madre que me apremiaba para que no llegara tarde a mi vida.

«No llegues tarde a tu vida» llegué a escribir yo a mi propia hija en un verso sin ritmo y sin medida.

Desde el otro lado de la ventana se aproxima el alba y el aire arrastra el olor a lluvia por el otro lado de las lomas

Ya casi se adivinan los perfiles de los tejados de las casas de enfrente

El sol no acude hoy  a la cita de cada amanecer y no podré ver cómo mi sombra se interpone entre lo que soy y aquello que, insistentemente, deseas mostrarme desde tu orilla.

               Qué lejos me quedas, Mar.



Fotografía LEH

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