jueves, 7 de enero de 2016

Noche de Hadas




En esta noche de fantasía los tres reyes magos se han quedado rezagados en una esquina del tiempo. La madurez de la magia se disfraza de otros sueños y otros niños. Las Hadas, en el bosque que aún no ha sucumbido a las llamas, trabajan duramente ajenas a los estragos del último incendio. En las oquedades de los árboles más viejos almacenan los deseos de quienes, niños, adolescentes, jóvenes adultos y viejos aniñados, solicitan sus mercedes.

Allí están depositadas las esperanzas, en las entrañas de los troncos más viejos, en esos cuya sabiduría nos alcanza por igual a hombres y mujeres, a credos rojos y azules, a niños de cualquier aldea de cualquier rincón del mundo.

En estas horas mágicas las hadas del sendero tienen mucho camino por recorrer, y yo me acuesto temprano. Sobre la mesa del escritorio dejo mis bombones junto a una extensa solicitud de deseos, al lado de mis sueños y de mis versos, bajo la mirada de aquellos que un día me amaron y que hoy, inmersa en la magia del momento, recupero mientras espero.


De: A modo de diario
Fotografía: P. Murria  -Sierra Calderona-

No hay comentarios:

Publicar un comentario